Friday, December 16, 2005

Selección natural o masturbación mental a las once de la noche en plenas festividades decembrinas

Acá viene el complique de siempre, que somos animales sexuales, que que la belleza es símbolo de buenos genes, que aquel tipo para eso, aquella mujer para lo otro y todos fornicamos felices aunque no sepamos que demonios son las perdices... me limpio el cúmulo de grasa posterior que tanto atrae (llamado vulgarmente, culo,) con toda esa vaina de las elecciones. OK, los sentimientos son importantes, y hay quienes diferencian , como si se tratara de algo que parte a el mundo en dos, del sexo con amor (def. ñoños: hacer el amor) y los otros que tirar es muy rico pero que nada que ver, que es mejor lo otro... Sin embargo todos andan de cama en cama buscando (como si el verbo en si, aceptara tácitamente el encontrar dentro del mismo) e ignoran ese otro lado de las cosas, como el contar pecas en las caras o en la espalda, para saber el numero preciso de espasmos orgásmicos que la mujer pecosa sentirá en toda su vida (dermismancia que llaman los antiguos)... Están también estos que escogen por que aquel o aquella parece muy inteligente o divertida, o estos que funcionan delatando las estupideces de otros para parecer ellos mas interesantes o divertidos, ay dios los que se sienten sensatos y aquellos que les creen. Creo que estoy empezando a odiar los cortejos y la selección natural de supervivencia humana ¿ya para que seguimos con ese mismo cuento si ya demostramos ser superiores a cualquier raza viva en la tierra? la verdad prefiero el inmediatismo, corporal y sentimental, aunque, por que no estar en otro lado, como por ejemplo realizarnos hacia el entretenimiento pentadimencional y funciones antimateria de..... De nada por que si es antimateria seria nada. O buscar el tener hijos en la Internet con un computador que tenga una fecundadora inalámbrica Linux, o apple..... Pues nada, nos gusta el sexo a todos, por eso las prostitutas (bellos ángeles de compraventa), los moteles sucios, y las rumbas y los perfumes y la moderna tecnología.... lo cierto es que ya no quiero nada que ver con ellos, con uds, los sexopatas, ahora solo quiero una cerveza al clima por favor y un peche si es tan amable, plam (palmadita en la cola a la mesera mona).

Thursday, December 15, 2005

Suposiciones

Yo supongo de lleno de las malas costumbres de los otros, entonces cuando de repente me encuentro con alguien, veo como sus fosas nasales se dilatan enormemente y de una pienso en que se hurga la nariz en el cuarto y pone los mocos en la mesita mas cercana; si es hombre, y de reojo veo una mancha blanquecina en la camiseta supongo que, o se suena con ella o su acto autocomplaciente del yo-con-yo le resulta extremadamente natural y por lo tanto lo efectúa de manera repetida (deliciosa repetición exasperante), pero cuando se trata de una mujer, y en el momento de pasar mi nariz por su mano, el aroma me lleva a recuerdos fervientes y palpitantes comienzo a imaginarla a ella imaginando a alguien , en quien sabe que corporalidades que le evocan los libros mas censurados y comercializados de los hindúes, y entonces que mas puedo hacer que proponer conversaciones sobre dibujos animados de los ochentas y sus canciones introductorias.... Creo que es una labor que todos deberíamos hacer, lo creo con fe de clérigo ciego... A veces también ocupo mi sitio VIP frente al espejo grande que esta por el pasillo y me quito la ropa, veo entonces las tajadas de carne y grasa colgando, la barriga del que no quiere escapar mas que de una silla y pasarse horas enteras lejos del ruido del mundo frente al computador, entonces me veo, y me supongo (dulce maña obtenida con el paso del tiempo imaginario).... y me supongo chupándole las tetas del hombre gordo que soy y la delicias si pudiera alcanzar mi propio pene con la boca, un yo-con-yo nirvanico, y entonces me supongo de nuevo haciendo ejercicios yoguicos para poder alcanzar ese nirvana apetecido.... suena una llave entrando en la ranura de la puerta y ahora de nuevo a un mundo horrorizado de ver a un hombre gordo desnudo y una tia preguntando que demonios hacia ahí en el piso con las piernas sobre la cabeza y empelota, no tuve mas remedio que decir que estaba tratando de bajar un pedazo de haba cruda que se quedo atorada entre el intestino delgado y el grueso que me venia molestando hace unos cuatro días, después del cocido de la abuela.